La figura de Kurt Elling nos devuelve algo de la poesía de
la, ya lejana, génesis del jazz. En una epoca en la que los músicos de jazz
reciben una formación académica rigurosa (al menos en los USA), Kurt Elling
no duda en reconocer que sus vínculos con la música arrancan cuando cantaba
en el coro que dirigía su padre, organista de profesión, en una iglesia local y que
mas allá de algunas nociones de canto coral recibidas en el instituto, el resto de
su aprendizaje del lenguaje jazzistico lo ha obtenido a partir de la escucha de viejos
discos.
Sorprende todo esto aún más cuando comprobamos que Kurt Elling
se ha convertido, hoy por hoy, en la figura masculina más relevante del jazz vocal.
A la tardía edad de 27 años lidera su propia banda y coproduce su primer album
para Blue Note de nombre Close Your Eyes y desde ese momento no ha dejado de cosechar
premios con cada una de sus nuevas grabaciones hasta la fecha.
El primer album ya nos presentaba el espectro, casi total aunque aún no
totalmente madurado, de sus aptitudes vocales. Practicando con eficacia el vocalese, con algo
de histrionismo el scat (especialmente en sus actuaciones en vivo) y un nuevo recurso llamado
por el propio Elling ranting, Kurt reclamaba el cetro jazzistico regentado por
Mark Murphy, y es que, es precisamente este otro vocalista, con el cual tiene mas cosas en
común Elling, algo que el propio cantante ha reconocido en numerosas ocasiones. Especialmente
deudor de Murphy de la conexión que estableció hace más de dos decadas
con la generación beat, así pues, los familiarizados con Kerouac o con Silke
no encuentran demasiado trabajo en localizar referencias de estos en el trabajo de Elling.
El disco This Time It's Love intentaba presentar a Elling en una nueva
faceta, cercana a la del clásico crooner, pero bastó un nuevo album, este en directo
en uno de los locales de sabor jazzistico de Chicago (Green Mill), para devolvernos al cantante
de sus primeras grabaciones, aunque mas sereno y con un lenguaje mas maduro. El album Man In
The Air del año 2003, además de ser un disco de obligada escucha para cualquier
amante del jazz vocal, confirma a Elling en el número uno de los cantantes de jazz,
afrontando un repertorio de composiciones propias y de versiones de temas de Pat Metheny, de John
Coltrane (nada mas y nada menos que el Resolution de A Love Supreme) y de Herbie Hancock,
entre otros.
Sus últimos proyectos le sientan en el escenario junto a sus adorados
Jon Hendricks y Mark Murphy, además del inmenso Kevin Mahogany (estamos hablando de los
Four Brothers) y junto al pianista Fred Hersch y la cantante Kate McGarry en la
recuperación de otra leyenda literaria norteamericana (el poeta Walt Whitman), este
último trabajo, afortunadamente, en formato discográfico bajo el nombre de
Leaves Of Grass (Palmetto Records, 2005). |